miércoles, 9 de mayo de 2012

LOS ENAMORADOS QUE NO SE PODÍAN IMAGINAR BAJO LA HIGUERA DE UNA PLAYA DENTRO DE SUS OJOS

Tus pechos se humedecen con la lluvia de mi corazón. Se origina una copiosa nevada y mi amor se funde en el fuego sagrado de tu lengua.
Un ave se aquieta sobre nuestra frente.
Una sola pregunta deja de darnos sombra. Se nos cae con un mundo entero de verdades rojas.